Ya no soy impune.
Parece ser que hay una nueva ley, vete tú a saber.
De lo que estoy seguro es que en su aplicación hay disparidad de criterios.
Situación 1. Lugar: Torres de Colón.
Policia: Oye por favor, bájate de la bici que ese que va por allí [un peatón] se ha puesto tonto y me ha echado la bronca por dejar ir en bici a la gente. Perdona, eh.
Situación 2. Lugar: McDonald’s al lado de Kapital.
Policia: Disculpa, tienes que bajarte o ir montado al paso de los peatones, pero claro, esto es muy despacito.
Seguiremos informando.
Yo: Disculpe, me siento ingrávido, ¿no cree que estamos subiendo demasiado?
Azafata: Tranquilo, no es la ingravidez, es que a partir de los 5.200 metros los problemas dejan de tener importancia.
No hay palabras para describir un lugar que, aun deseoso de estar allí, sólo intuyo.
No sé si debería buscarlas.
O esperarme a llegar.
buscando el lugar y el momento
el tono, las palabras
el fondo, la forma
intentando sorprender y llegar
tocar, emocionar
queriendo planificar
preparar, pensar, controlar,
contenido.
Y resulta
que
al final
sólo quería decirte que
en los que sólo puedes estar con una persona
porque ella te hace estar ahí.
¡Atención!
No analizar la rima
no descubrir las notas
no estudiar el trazo
ni los colores
o los ingredientes
no esperar respuesta
peligro de comprensión
1. Ser amigos en Facebook.
2. Escribir en el muro de Facebook.
3. Enviar un mensaje privado por Facebook.
4. Enviar un mensaje por mail.
5. Enviar un mensaje al móvil.
6. Llamar al móvil.
7. Llamar al fijo de casa.
Creo que me he enamorado…
Si te beso por la mañana, me siento vacío.
Si es antes de comer, mariposas en el estómago.
Si te beso en la Torre Eiffel, me da vértigo.
En la playa, me pongo rojo.
En el desierto, caliente.
En verano me deslumbras.
Y si te beso después de tomarme cuatro copazos… ¡FLOTO!
… o no.
El chico que se enamoraba de madrugada